10 de agosto de 1951 – 19 de abril de 2017

La reverenda canóniga Deborah Dunn, rectora de la iglesia de San Pedro en Santa María y ex oficial de enlace de la Diócesis de Los Ángeles, falleció el 19 de abril en el Hospital Cottage de Santa Bárbara, tras sufrir insuficiencia cardíaca y complicaciones derivadas de un derrame cerebral. Tenía 65 años y había ejercido como rectora en Santa María desde 2007.

Le sobreviven su esposo, el reverendo Michael Cunningham, rector de St. Mary's, Lompoc; su hija y su hijo, Sarah y Simon, y su nuera, Christine, y sus nietos; su hermano, el reverendo William Dunn, vicario de St. Stephen's, Beaumont; su madre, Ella Lee “DeDe” Dunn; y muchos amigos.

La Eucaristía de Réquiem está programada para las 11:00 de la mañana del viernes 5 de mayo en la Iglesia de Santa María, ubicada en 2800 Harris Grade Road, Lompoc.

Dunn y Cunningham celebraron recientemente su 40.º aniversario de bodas. Al principio de su vida en común, ambos participaron activamente en la música y el teatro, y también desempeñaron funciones de gestión profesional. Dunn es recordada además por su voz, que solía utilizar para enriquecer liturgias y homilías.

Anteriormente, Dunn se desempeñó como vicario de la iglesia de St. Thomas en Hacienda Heights (1999-2007), como asociado en St. Matthew's en Pacific Palisades (1995-1999), como asistente en St. Cross en Hermosa Beach (1992-1993) y como asistente en St. Francis en Palos Verdes Estates (1991-1992).

Fue ordenada sacerdotisa por el obispo Frederick Borsch en 1992. Se graduó del Seminario Teológico General y en 1976 obtuvo una licenciatura en bellas artes de la Universidad de Texas. Nació en Angleton, Texas, en agosto de 1951.

Muy querida por sus feligreses, Dunn fue una pastora y líder parroquial excepcional. Un artículo que ofrecía su perspectiva sobre los ministerios compartidos entre las parroquias de Santa María y Lompoc se publicó en la edición de primavera de 2017 de la revista The Episcopal News, dos días antes de su fallecimiento.

Dunn, su familia y sus feligreses disfrutaron de una alegre celebración de Pascua, tras la cual publicó en su página de Facebook: “El Domingo de Pascua fue glorioso, con mucha gente, música, comida y flores. Se alabó a Dios, se alimentó a la gente y ahora es momento de descansar un rato. Gracias a todos. ¡Aleluya!”.