8 de agosto de 1924 – 22 de mayo de 2020

El canónigo William B. Rodiger, quien durante más de 30 años sirvió a la Diócesis de Los Ángeles como vicerrector y como diputado a la Convención General en cuatro ocasiones, falleció el 22 de mayo tras varios meses de enfermedad. Tenía 95 años y residía en Santa Ana.

“El consejo perspicaz y el trato afable del canónigo Rodiger fueron un valioso aporte para la Diócesis de Los Ángeles, especialmente durante las deliberaciones sobre asuntos complejos”, declaró el obispo John Harvey Taylor, quien colaboró con Rodiger en el Comité Diocesano de Constitución y Cánones. “En la comunidad diocesana siempre apreciaremos sus contribuciones y extendemos nuestras condolencias a su querida Harriet, cuyas donaciones a su iglesia también han sido extraordinarias, y a todos los que lloran y celebran la muerte de Bill”.

Rodiger era feligrés de la Iglesia de Todos los Santos en Pasadena, donde ocupó varios cargos en el consejo parroquial, incluyendo el de mayordomo principal. La Convención Diocesana lo eligió delegado a la Convención General para sus reuniones en Detroit en 1998, Phoenix en 1991, Indianápolis en 1994 y Filadelfia, donde en 1997 presidió la delegación de Los Ángeles. En reconocimiento a sus numerosas contribuciones a la vida diocesana, el obispo Frederick H. Borsch lo nombró canónigo honorario del Centro Catedralicio de San Pablo en 1993.

Rodiger nació el 8 de agosto de 1924 en Chippewa Falls, Wisconsin, hijo de Idella y Eckhardt Rodiger. Se graduó de la Universidad de Wisconsin-Madison, sirvió en el Ejército durante la Segunda Guerra Mundial y obtuvo su título de abogado en Harvard en 1948. Inició su carrera legal en el bufete Parker Stanbury en Los Ángeles y posteriormente fundó el bufete que con el tiempo se convertiría en Kinkle, Rodiger y Spriggs, con oficinas en Los Ángeles, Santa Ana, Riverside, Ventura y San Diego. En las décadas de 1960 y 1970, participó activamente en las juntas directivas de la Orquesta Sinfónica de Pasadena y la Comisión de Planificación de Pasadena.

Le sobreviven su esposa, Harriet (McNary), con quien estuvo casado durante 37 años, cuatro hijos de su matrimonio anterior y seis nietos.

Más adelante, durante el verano, se celebrarán servicios funerarios privados en la iglesia All Saints de Pasadena.